A LA COMUNIDAD CATÓLICA DE LA DIÓCESIS DE CÓRDOBA

Sacerdotes, diáconos, vida consagrada, seminaristas, fieles laicos, amigos, y personas de buena voluntad, les saludo con la alegría que proviene del Señor, nuestra fuerza.

 

Hoy se ha dado a conocer que el Santo Padre el Papa Francisco ha aceptado la renuncia que nuestro querido primer Obispo de Córdoba le ha presentado, Monseñor Eduardo Patiño Leal.

 

Por eso la primera palabra es para Don Eduardo Patiño, para agradecerle por estos veinte años que ha apacentadoesta porción del Pueblo de Dios, la Diócesis de Córdoba. Deseando para Don Eduardo la recuperación plena de susalud.

 

Como saben, al haber sido nombrado un servidor como “Obispo Coadjutor con derecho a sucesión”, y que tuve la dicha de venir a esta Diócesis el tres de enero de este año 2020, una vez que Mons. Eduardo Patiño presentara y le fuera aceptada su renuncia, inmediatamente yo asumiría la responsabilidad como segundo Obispo de la Diócesis de Córdoba. Hoy se ha dado este paso.

 

Ese tres de enero pude expresarles mi sentir, al venir a Córdoba. Ahora, simplemente les reitero mi disponibilidad y deseo de servir en esta querida Diócesis. Ya llevo entre ustedes medio año, ya he empezado a conocer la realidad diocesana. Simple y decididamente vamos adelante en nuestro proceso pastoral.

 

Atravesamos unas circunstancias difíciles por la contingencia sanitaria que estamos viviendo a nivel mundial, nacional y local. No obstante avanzamos en nuestro empeño por servir al Reino de Dios. Tienen mi compromiso detrabajar y dar lo mejor de mí en esta tarea pastoral, para que el Reino de Cristo se expanda entre nosotros.

 

Cuando las circunstancias sean mejores y Don Eduardo Patiño, nuestro Obispo Emérito, pueda venir a Córdoba, tendremos una celebración eucarística en la que juntos demos gracias a Dios por su ministerio y le agradezcamos cuanto hizo por su amada Diócesis de Córdoba.

 

Les saludo con cariño y en la confianza de que puedo contar con ustedes para desempeñar bien el ministerio episcopal al que Dios me ha llamado. Que Dios me ayude para ser el Pastor que nuestra Diócesis espera que yo sea.

 

Y aprovecho la ocasión para confirmar a todos los sacerdotes y diáconos en sus cargos, hasta nuevo aviso. Porque la necesidad es mucha y nuestra vida pastoral no debe frenarse.

 

En la Diócesis de Córdoba, Veracruz, a 4 de julio de 2020, Fiesta de Nuestra Señora del Refugio.

 

 

Les bendigo en Cristo:

 

 

+Eduardo Carmona Ortega, CORC. Obispo de Córdoba.

Voz y vida 

Primera quincena de julio 2020